La verdad (La vérité) el la primera película de Kore-eda rodada fuera de Japón, concretamente en Francia. La película tiene su origen en una obra de teatro de Kore-eda que nunca se llevó a las tablas y que éste retomó cuando Juliette Binoche le propuso hacer una película juntos. Así que en principio parece un salto mortal sin red que el director japonés, que ni siquiera habla francés, se sumerja en ese universo que le es tan ajeno. Sin embargo la jugada le ha salido bastante bien y gran parte del éxito hay que atribuírselo a las magistrales interpretaciones de Catherine Deneuve y Juliette Binoche, madre e hija en la ficción. La primera, es una diva del cine francés en el otoño de su carrera, que siempre ha antepuesto ésta por encima de todo (“Prefiero ser mala madre, mala amiga y buena actriz”). Juliette Binoche es la hija, que mantiene una compleja relación con su madre, a la que recuerda ausente en su infancia, y con la que tiene dolorosos conflictos sin resolver. La verdad tiene un tono ligero, con momentos cómicos y conmovedores y es una invitación a la reflexión sobre la mentira es las relaciones familiares y de pareja, e incluso en la construcción de la identidad personal. También nos habla de la verdad y la mentira en la interpretación ¿No es acaso la mentira un elemento imprescindible como sostén de las relaciones familiares y de pareja? ¿No es a veces la mentira una elección más compasiva que la crudeza y crueldad de la verdad? ¿No es la impostura en ocasiones un potente mecanismo de supervivencia al que no se puede renunciar sin riesgo de destruir la identidad personal? Pues de todo esto va La verdad. Las respuestas a estos y otros interrogantes no están en la peli. Tendrás que encontrarlas a la salida del cine.